Cuando alguien decide adentrarse en la aventura que es emprender y abrir su propio negocio, resulta fundamental definir muy bien cuál es el objetivo principal de la empresa, ya que será la meta sobre la que se vertebre todo lo demás.

Para poder definir el objetivo principal de tu entidad, es necesario que conozcas perfectamente algunos conceptos que servirán de cimientos sólidos sobre los que construir un plan estratégico, es decir, la hoja de ruta que deberás seguir para que la actividad empresarial de tu entidad tienda a conseguir ese objetivo principal que ya fijaste en un inicio.

Es por ello de gran relevancia tener diametralmente claro qué son la misión, la visión y los valores empresariales, ya que tener los conocimientos teóricos necesarios te facilitará la pesada tarea de definir correctamente estos parámetros de tu organización y, a través de ellos, conseguir el objetivo por el que iniciaste tu actividad profesional.

Misión, visión y valores de una empresa: ¿qué son?

Definir correctamente estos tres conceptos no es un asunto baladí, ya que son fundamentales para trazar las líneas y las barreras de actuación, de forma que todas las personas que conforman una organización empresarial puedan tomar decisiones encaminadas a la consecución de los objetivos comunes perseguidos por la entidad.

Para poder conseguir el objetivo, es necesario que la misión, la visión y los valores de tu empresa guarden cierta coherencia entre sí, de forma que sea más sencillo elegir correctamente los medios a través de los cuales se intentará conseguir el objetivo principal.

Además, una vez fijados tendrás que saber trasladarlos a la plantilla de trabajadores y al resto de miembros de la compañía para que desempeñen sus funciones sin perder de vista las metas empresariales. Para ello, lo ideal es que estos sean públicos y se presenten por escrito. De hecho, son muchas las compañías que deciden publicar en sus páginas web estos criterios.

¿Qué es y qué características tiene la misión de una empresa?

La misión de la empresa es la razón de ser de la misma, el motivo que impulsó al empresario a emprender y crear su propio negocio. La misión, por tanto, ha de poder dar respuesta a dos cuestiones:

  • ¿Por qué creaste la compañía?
  • ¿Qué razón de ser tiene tu negocio?

Teniendo esto en cuenta, la misión determinará la hoja de ruta que deberás recorrer en el presente para poder alcanzar el objetivo de la compañía, así como la forma de atender a los diferentes grupos de interés: accionistas, colaboradores, consumidores o usuarios, comunidad y gobierno. En resumen, la misión comporta el factor determinante para que la organización pueda funcionar de forma coherente.

Para conseguir una buena misión, esta deberá cumplir con los siguientes requisitos:

  • Corta, precisa y sencilla, que sea fácil de comprender.
  • Inspiradora, de forma que sirva de motivación para los que conforman la organización.
  • Original.
  • Dirigida al mercado, dejando muy claro a qué se dedica la entidad.

¿Cómo definir la misión de tu negocio?

Teniendo en cuenta todo lo anterior, resulta primordial definir correctamente la misión. ¿Cómo lo hacemos? Solo tendrás que responder a algunas preguntas.:

  • Cuál es la actividad de la compañía.
  • Qué producto o servicio ofrece la empresa.
  • Qué efectos tiene tu producto o servicio en el consumidor que hace uso de ellos.
  • Qué beneficios aporta el producto o servicio que ofrece la empresa.
  • Quién es el destinatario de los beneficios del servicio o producto de tu nuevo negocio.
  • Qué ventaja tiene el producto o servicio respecto de sus competidores en el mercado.

La misión es la esencia de la organización, guiando internamente la operatividad y creando sentido de permanencia tanto del mercado como de los trabajadores. Es por ello que grandes multinacionales han dejado muy claro cuál es su misión. Veamos algunos ejemplos:

  • Google: esta empresa tiene como misión organizar toda la información del mundo de forma útil y accesible para cualquiera.
  • Mercadona: su misión es vender una gran variedad de productos de gran calidad a un precio bajo, de forma que cualquiera puede permitírselo.
  • Apple: tiene como misión la constante innovación tecnológica, diseñando productos de última generación y de gama alta por un precio no accesible para cualquiera.

¿Qué es y cómo definir la visión de una empresa?

La visión de una empresa es la proyección de futuro de la misma, lo que esperas conseguir con tu identidad, tu objetivo final.

Este criterio es el que marca el camino de tu organización, hacia dónde se dirige. De hecho, la visión es dinámica y ha de ser revisada de forma periódica para evitar su incumplimiento, para evaluar si se están llevando a cabo las acciones necesarias y para conseguir las metas fijadas para la entidad.

¿Cómo definir la visión de tu negocio?

Definir la visión de tu negocio es muy sencillo, tan solo tendrás que responder a las siguientes cuestiones:

  1. Qué se quiere lograr con la compañía.
  2. Dónde quieres que esté tu negocio en el futuro.
  3. Cuánto quieres que crezca tu empresa.
  4. A quién está dirigida tu actividad empresarial.

Antes de definir la visión, como es evidente, habrá que determinar la misión del negocio, ya que la misión marca el camino que se ha de recorrer para conseguir la visión. En otras palabras: la misión es el presente y la visión es el futuro. Y cumplir con la misión de la empresa es imprescindible para conseguir la visión que hemos fijado.

Al igual que ocurre con la misión, la visión ha de ser fijada en equipo, llegando a acuerdos y primando por encima de todo la ética de la organización empresarial. En cualquier caso, no se ha de proyectar la visión de la empresa más allá de los 3 años y, sobre todo, deberá evaluarse con una periodicidad anual. Además, debemos tener en cuenta que la visión tiene como objetivo guiar a la organización, ser inspiración para las personas que la componen, crear espacios colaborativos entre los diferentes departamentos o áreas o generar proyectos internos que deriven ventajas competitivas y añadan valor a la actividad empresarial.

Siguiendo con los ejemplos anteriores:

  • Google: tiene como visión conseguir ser el buscador más utilizado del mundo. Por su parte.
  • Mercadona: su visión es ser el supermercado por excelencia en España ofreciendo buen producto a un precio muy competitivo.
  • Apple: tiene como visión ser la empresa tecnológica más puntera y elitista del mundo, que sus productos sean sinónimo de calidad e innovación.

¿Qué son los valores de una empresa?

Los valores de una organización son los principios sobre los que reposa la cultura empresarial, lo que marcará la forma de actuar del empresario y de la propia entidad.

Los valores de tu negocio deberán cumplir con las siguientes condiciones:

  • Convincentes, representando lo que cree la entidad en realidad y manifestando su nivel de compromiso.
  • Coherentes con los valores de los empresarios, dueños y socios de la organización.
  • Aceptados y cumplidos, tanto por los mandos de la entidad como por los trabajadores de la misma.

¿Cómo definir los valores de tu negocio?

Para definirla, es recomendable contestar a ciertas preguntas que nos ayudarán a fijarla. Son las siguientes:

  • En qué crees.
  • Cómo eres.
  • Qué conducta tomas ante un problema.
  • Qué imagen quieres dar a los consumidores, proveedores y trabajadores de tu empresa.

Teniendo esto en cuesta, podemos decir que los valores de tu empresa son la personalidad de la misma. Aunque son muchos los valores positivos, lo mejor es optar por focalizar tu atención en 3 o 4 valores para que no se diluyan y resulte creíble. Algunos de los más utilizados son honestidad, cercanía, excelencia, compromiso, eficiencia o innovación, entre muchos otros.

Por supuesto, los valores del negocio deberán ir en consonancia con lo que queremos conseguir con nuestra actividad empresarial, la visión de la compañía. Por su parte, la hoja de ruta trazada, la misión de la empresa, deberá ser coherente con los valores con los que queremos que se relacione a nuestra organización. Algunos ejemplos son los siguientes:

  • Google: sus prioridades son la credibilidad, la resolución o la eficiencia.
  • Mercadona: sus valores son la calidad, la orientación al cliente y la eficacia.
  • Apple: tiene cualidades empresariales como la eficiencia, la innovación o el compromiso con sus clientes.

La importancia de definir correctamente la misión, la visión y los valores

La mayoría de empresas no se han tomado el tiempo necesario para definir con exactitud qué son la misión, la visión y los valores de su compañía. Sin embargo, esto no significa que la empresa esté haciendo las cosas mal, simplemente que será mucho más difícil conseguir las metas de la entidad, ya que no enunciar estos criterios dificulta sobremanera el planteamiento estratégico.

Además, la falta de estos conceptos provoca también que los trabajadores no funcionen como un equipo, sino que, al no haber definido un plan de ruta que seguir, cada uno pondrá sus propios valores en la función que desempeñe, lo que aleja a la entidad de conseguir los objetivos planteados.

Por otro lado, no enunciar estos conceptos adecuadamente dificulta la gestión de la actividad empresarial, la unificación de criterios y la coherencia en las actuaciones. Por ejemplo, imagina que cada vez que vas a devolver una prenda de ropa a Zara tienes que seguir un procedimiento distinto porque cada trabajador realiza la devolución a su modo. Sería un completo caos que alejaría a una multinacional como Zara de uno de sus objetivos y valores principales: la orientación al cliente y el ofrecer un servicio de extraordinaria calidad para los compradores.

Sin duda, es una tarea prioritaria definir correctamente la misión, visión y valores de una empresa para poder encauzar la actividad de tu negocio y que sea un completo éxito. Y ahora cuéntame ¿ya tienes definido los de tu negocio? y ¿te ayudan a tener claro hacia dónde estás o estáis caminado?